Anoche soñé que volvía a Manderley.

y...

para siempre.

tu, yo, lejos.

-Te amo...

-Un poco más fuerte...

-Te amo!

-Nooo... eso es que es poco... ¿A que sí?

-Que no! Que te amoo!

-Un poquito más alto...

-TE AMO.

 

 

 

 

 

 

Imparcialidad partida.

-¿Has leído la prensa?

 

-¿Cuál? ¿La tuya o la mía?

whatever

Aquel día queríamos beber tranquilos. Nada de discotecas ruidosas, fiestas interminables o garitos lúgubres. Solo beber. Juntos.

 

Beber y hablar sobre lo nuestro, porque buena falta que nos hacía. Demasiadas mentiras, demasiado tiempo, demasiado orgullo, demasiados silencios se habían apropiado de esto que juntos se supone que construímos hasta romperlo. Y yo ya me estaba ahogando a falta de soluciones.

 

Yo quería aclarar mis dudas, y tu pedirme volver.

Que triste que yo buscara tu sinceridad con un par de copas, y tu mi desliz sólo con una sonrisa tonta.

Azul.

``-Creo que ya sé lo que pasa - dijo.- Ya no estamos en Bethesda y ya no estamos en el instituto. Tampoco estamos realmente con nuestras familias ni en nuestras casas. Esos son los lugares donde crecimos, pero nosotras no somos eso. Si creemos que eso es lo que somos, estamos perdidas, porque esos tiempos y esos lugares se han perdido. Pero no somos un lugar o un tiempo. Estamos en todas partes.´´

rabia

Llevo tanto tiempo culpándote de ello...

 

 

Que familiar y que idiota se me hace ya esta historia.

Cnmigo.

Se acusa a la señora Hippie, de plagiar de la url: www.mentiria.metroblog.com los textos relatados a continuación:

-MUCHOS.

 

 

Por lo que se la condena a muchos muchos días en Benálmadena, conmigo.

 

Firma:

 

 

Anabeel Fernández

oscuridad.

 

A la izquierda ya se han apagado las luces...

Tobe-R.

Se retorció entre las sábanas.

Se sentó.

Se llevó las manos a la cara.

Se volvió a tumbar.

Se levantó.

Se puso a dar vueltas por la habitación.

Se sentó en el suelo.

Se buscó.

Se. Se. Se.

 

Lo hizo todo y esperó a que todo cambiara. Esperó una señal, un por qué, un gritito de su vida que demostrara que seguía ahí, que no se había evaporado con el extraño calor de Marzo.

 

Que las cosas no empiezan a la de tres, y él aún no lo entiende.

 

 

Ahí.

Cerca, muy cerca.

 

A -2mm de ti, por lo menos...

Maldito segundo trimestre.

Te sientas, miras el papel y lees. Una vez. Otra. Y otra más.

 

Repiqueteas los dedos contra la mesa, tarareas y miras al techo. Suspiras y vuelves a intentar memorizar las palabras.

 

Tic, tac. Miras el reloj de aguja. Te levantas, te acercas, lo coges y le quitas las pilas.

 

Te vuelves a sentar. Miras el móvil. Le quitas la batería. Otra vez al papel.

 

Y entonces estornudas, vas a por un Kleenex y de paso te lavas los dientes.

 

Recuerdas la existencia del móvil. Le pones la batería; lo enciendes. Te tiras en la cama...

 

Te habla. Te habla y a la mierda el sector secundario, la industria y los bolis bic de punta fina.

 

 

 

No sé cual será la forma en la que miras que duele...


Sin rimel en las pestañas luce esos luceros,
brillan tanto en la oscuridad que parecen caidos del cielo,
como quisiera cada mañana despertarme con ellos,
y cierra las ventanas al alba que el sol se quede durmiendo,
que esto es algo entre tu y yo, que esto es algo nuestro
y no me cierres los ojos, dejalos abiertos,
haremos de esta habitacion un gran universo..

nada.

Miras el móvil. 20:37

Te muerdes las uñas.

No viene. No quiere venir. No ha podido venir. Le ha pasado algo. ¿Venía en coche con su madre? Sí, pero ya hace un rato que avisó que estaría aquí. ¿Y si ha tenido un accidente?

Sacudes la cabeza.

Enciendes la tele. Vuelves a mirar el móvil. 20:46

Debe de estar al llegar. ¿Qué le digo? ¿Cómo la saludo?

Te concentras en la tele. Lo intentas. Un canal. Otro. ¿Dibujos animados? ¿A esta hora?

Oye, que tampoco es tan tarde...

Tu móvil vibra. Te abalanzas sobre él. Lo desbloqueas. Whatsapp.

No es ella. 20:52

Lo bloqueas. Te quedas mirando a la tele. Le quitas el volumen. ¿Y si llama al portero y no la escucho?

Y cuando empiezas a ponerte nerviosa de verdad, la oyes llamar...

 

...y nada , absolutamente nada que no sea ella importa cuando te da dos besos y te sonríe.

 

Que se acabaron las tardes al sol, las noches sin luna y los días de lluvia.

Porque a veces hay que dejarse la piel.

a ojo.

alli, un poco más a la derecha!

No! Ese cuadro está doblado. Trae la escalera otra vez!

No lo ves? está torcidisimo...

``Lluvia.´´

Defraudada, perdida, confusa.

 

Ahogada con la maldita lluvia , más que otra cosa.

Cruzando líneas

Líneas difuminadas. Distorsionadas. Ignoradas.

 

Pero cruzadas.

Y acabar tirada por los suelos, en un ascensor, y sin nada que decirle al frío espejo.

Tráeme de vuelta, tráeme de vuelta porque creo que me estoy equivocando.

 

 

Apologize

Que puedo cambiar de nombre, de cara y hasta de vida, y vas a seguir aqui.

Si los perdones no te valen, si crees que mis súplicas son insustanciales y mis ganas de volver a tu vida vanas, creo que eso de perdonar habrá pasado a la historia.

 

Que te lo he gritado y susurrado, rezado al cielo para que te abra los ojos y lo entiendas.

 

Y aun no te das cuenta de que lo último que quiero en esta vida es tenerte lejos, a pesar de que ya lo haya hecho.

quédate un ratito más.

Bueno pues... esto va a ser una entrada fea, así que mejor que ni os pareis a leerla...


Es que ellla no para de acosarme para que le escriba algo, y ni sé que decirle, ni cómo decirselo...

Bueno sí, sí sé que decirle. Pero es algo que le digo siempre, y es muy idiota hacerlo otra vez, y tratar de dejarlo así bonito para que parezca que es importante...

La echo de menos.



Aunque la vea cada fin de semana, aunque me pase hablando el día entero con ella, aunque la tenga de fondo de pantalla (Porque.. bueno, no te dije nada, pero yo si me fijo en el fondo de pantalla.) Porque lo que echo de menos de verdad, no es tenerla sentada todo el día a mi lado. Lo que echo de menos es llegar por la mañana, verla sentada en las escaleras de lengua con ojeras y diciendo que no tiene hecho el escrito. Tampoco echo de menos sentarme encima suya en los cambios de clase. Echo de menos cuando se tumbaba en mis piernas , me llamaba ``almohada´´ y yo le hacía cosquillas en el pelo. Luego ella se quejaba, pero me daba igual. No echo de menos los no-abrazos. Echo de menos que sea un cambio de clase, salgamos al pasillo y mientras ella hable con alguien ,agarrarla por la espalda y soltarle un ``hippieeeee...´´, que me mire mal y yo la suelte...



Joder, es absurdo hacer una lista de cosas que echo de menos, porque no las echo de menos porque me haya ido. Las echaba de menos los fines de semana, cuando me ponía mala, o cuando ella no venía.

La echo de menos ahora, y diez minutos después de haberme ido de su casa.

Que dormir los fines de semana con ella se haya convertido en costumbre... va a acabar por volverme majara.

Porque si llega el fin de semana y resulta que no puedo... me falta, joder.

Y es que , sin comerlo ni beberlo, he empezado a necesitarla.



Y esto está empezando a quedar muy feo , y muy empalagoso, y muy todo.



Así que nada...



Te quiero, ni nueves, ni polos norte, ni muchos.



Te quiero, y espero que te des cuenta de todo lo que significan esas dos palabras.



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